El castigado Net, T-Will, debuta en la D-League con un triple-doble
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New Jersey Nets tiene muchas cosas que solucionar. El equipo va mejor que el año pasado pero tampoco tan bien como se esperaba. Con 6 victorias y 13 derrotas no se respira suficiente buen ambiente y tienen varios frentes abiertos.
El primero es la lesión de Devin Harris, que parece que no será finalmente demasiado grave pero se perderá varios partidos y será reevaluado este sábado. Jordan Farmar dispone de minutos para demostrar su valía y en el último partido, en 51 minutos (2 prórrogas) metió 28 puntos y dio 9 asistencias aunque perdieron por 3 puntos con los Thunder.
El segundo frente es la relación de Troy Murphy con Avery Johnson. Johnson está tardando en introducir a Murphy en el equipo cuando se esperaba que fuera importante en el quinteto este año, aportando experiencia y quitando presión al rookie Derrick Favors, del que se espera mucho. Éste está respondiendo pero tampoco es capaz ahora mismo de liderar este equipo. Johnson ha comentado que Murphy aún no está en suficiente buena forma tras la lesión que lo apartó durante la pretemporada y Murphy ha respondido que él no sabe nada, que está para jugar.
Pasados unos días del incidente, los minutos van creciendo lentamente para Troy, nativo de New Jersey.
El tercer frente es la situación de Terrence Williams. El sophomore, llamado a ser el alma-mater de este equipo por su versatilidad y calidad, tiene problemas de actitud. El año pasado se disculparon por los problemas de la propia directiva y movimientos internos. Este año, sin embargo, debía dar un paso adelante. Por motivos de esquema debe salir como 6º hombre para equilibrar la 2ª unidad pero en minutos es un titular.
No obstante, sucesivos retrasos en la puntualidad y la dejadez mostrada en algunos momentos han supuesto, cuando el jugador tenía que mostrar interés y actitud con su vuelta al juego tras unos partidos fuera por molestias físicas, un castigo ejemplar siendo enviado a la D-League para que piense en lo que debe hacer. Un posible líder de este equipo no puede dar ejemplo de esta manera. Johnson impone mano dura para formar y educar. Esperan que responda porque si no, tendrán que plantearse un traspaso, algo que no quieren hacer.
En otro ejemplo, otra "víctima" de la autoridad de Avery es el rookie Damion James, un jugador de perfil medio y versátil, del que se espera que sea un pilar en este equipo, no como titular, pero sí como aportador constante. Su falta de esfuerzo en la pretemporada lo dejó prácticamente marginal en el comienzo de campaña. Sólo en los últimos partidos comienza a tener minutos más o menos regulares, refrendados con la invitación del propio Johnson a James para cenar el día de acción de gracias juntos. Un buen momento para intentar ganarlo para su causa y terminar de hacerle comprender su forma de ver las cosas.
Con todas estas situaciones afectando, T-Will debutó en la D-League la pasada noche, con Springfield Armor, que a partir del año que viene serán filial exclusivo de los Nets. Y lo hizo con victoria y un flamante triple-doble de 16 puntos, 15 rebotes y 13 asistencias, jugando 39 minutos, eso sí, con su habitual mal porcentaje de tiro (5 de 19).
Los Nets no se pueden permitir tenerlo ahí mucho tiempo, primero, por la lesión de Harris, y segundo porque el castigo no debe prolongarse demasiado, a riesgo de perder al jugador. Por ello, los Nets esperarán que haya aprendido la lección y mejore en su actitud. De momento, T-Will no pierde el tiempo e intenta reivindicarse, aunque sea con el filial.
El primero es la lesión de Devin Harris, que parece que no será finalmente demasiado grave pero se perderá varios partidos y será reevaluado este sábado. Jordan Farmar dispone de minutos para demostrar su valía y en el último partido, en 51 minutos (2 prórrogas) metió 28 puntos y dio 9 asistencias aunque perdieron por 3 puntos con los Thunder.
El segundo frente es la relación de Troy Murphy con Avery Johnson. Johnson está tardando en introducir a Murphy en el equipo cuando se esperaba que fuera importante en el quinteto este año, aportando experiencia y quitando presión al rookie Derrick Favors, del que se espera mucho. Éste está respondiendo pero tampoco es capaz ahora mismo de liderar este equipo. Johnson ha comentado que Murphy aún no está en suficiente buena forma tras la lesión que lo apartó durante la pretemporada y Murphy ha respondido que él no sabe nada, que está para jugar.
Pasados unos días del incidente, los minutos van creciendo lentamente para Troy, nativo de New Jersey.
El tercer frente es la situación de Terrence Williams. El sophomore, llamado a ser el alma-mater de este equipo por su versatilidad y calidad, tiene problemas de actitud. El año pasado se disculparon por los problemas de la propia directiva y movimientos internos. Este año, sin embargo, debía dar un paso adelante. Por motivos de esquema debe salir como 6º hombre para equilibrar la 2ª unidad pero en minutos es un titular.
No obstante, sucesivos retrasos en la puntualidad y la dejadez mostrada en algunos momentos han supuesto, cuando el jugador tenía que mostrar interés y actitud con su vuelta al juego tras unos partidos fuera por molestias físicas, un castigo ejemplar siendo enviado a la D-League para que piense en lo que debe hacer. Un posible líder de este equipo no puede dar ejemplo de esta manera. Johnson impone mano dura para formar y educar. Esperan que responda porque si no, tendrán que plantearse un traspaso, algo que no quieren hacer.
En otro ejemplo, otra "víctima" de la autoridad de Avery es el rookie Damion James, un jugador de perfil medio y versátil, del que se espera que sea un pilar en este equipo, no como titular, pero sí como aportador constante. Su falta de esfuerzo en la pretemporada lo dejó prácticamente marginal en el comienzo de campaña. Sólo en los últimos partidos comienza a tener minutos más o menos regulares, refrendados con la invitación del propio Johnson a James para cenar el día de acción de gracias juntos. Un buen momento para intentar ganarlo para su causa y terminar de hacerle comprender su forma de ver las cosas.
Con todas estas situaciones afectando, T-Will debutó en la D-League la pasada noche, con Springfield Armor, que a partir del año que viene serán filial exclusivo de los Nets. Y lo hizo con victoria y un flamante triple-doble de 16 puntos, 15 rebotes y 13 asistencias, jugando 39 minutos, eso sí, con su habitual mal porcentaje de tiro (5 de 19).
Los Nets no se pueden permitir tenerlo ahí mucho tiempo, primero, por la lesión de Harris, y segundo porque el castigo no debe prolongarse demasiado, a riesgo de perder al jugador. Por ello, los Nets esperarán que haya aprendido la lección y mejore en su actitud. De momento, T-Will no pierde el tiempo e intenta reivindicarse, aunque sea con el filial.
