Ben Gordon aceptará la qualifying offer y será agente libre el año que viene
El culebrón Ben Gordon está a punto de acabar.
Rechazó por dos veces la oferta de renovación de Chicago Bulls por considerarla demiasiado baja. La franquicia no podía aceptar lo que pedía el jugador, unos 13 millones por temporada, porque situaba a los Bulls por encima del límite del impuesto de lujo. El verano pasado ofrecieron 50 millones por 5 años y este verano llegaron a ofrecer 58 millones por 6 años. En vista de la situación, pidió que la franquicia negociara un sign-and-trade. Tras mucho negociar con distintos equipos, esta opción, aunque posible, cada vez es menos probable. Siendo agente libre restringido como es, sólo una franquicia está actualmente en condiciones de ofrecer un dinero que los Bulls no puedan igualar (ya que sólo pueden ofrecer la mid-level exception, unos 5'6 millones el primer año). Únicamente Memphis Grizzlies podría darle al escolta de 25 años lo que pide. No obstante, los Grizzlies buscan un ala-pívot. Para tener un Gordon, ya tienen un OJ Mayo y un Rudy Gay. No necesitan más anotadores exteriores.
Todos los agentes libres restringidos tienen una qualifying offer (QO.) ofrecida por la franquicia como parte final del contrato anterior que acaba de finiquitarse. Con esa oferta, la franquicia se reserva el derecho de tanteo sobre el jugador. La cuantía de la Q.O. varía en función de ese contrato terminado. En el caso de Gordon, es de 6'4 millones de dólares. Aceptando eso, el jugador sería agente libre sin restricciones el verano que viene, pudiendo negociar con cualquier franquicia e incluso con algún equipo europeo.
Precisamente esa última opción ha quedado descartada por una razón. Al volver de Europa seguiría siendo agente libre restringido con los Bulls y no quiere que se repita la situación. El verano que viene tendría libertad de elección.
Los Bulls están a punto de comenzar la pretemporada y le dan hasta el miércoles para que se decida. Las consecuencias de traspasar esa fecha son todavía impredecibles ya que eso no liberaría a Gordon. Desde la directiva se piensa que el mercado está cerrado para Ben salvo que ellos renuncien a la QO, cosa que no van a hacer porque sería regalarlo.
Parece que la pelota está en el tejado del jugador. Pero no olvidemos que Anderson Varejao alargó las negociaciones hasta principios de diciembre, cuando Charlotte Bobcats decidió hacer una oferta que el brasileño aceptó y precipitó que Cleveland Cavaliers la igualase y lo retuviese, acabando de golpe con toda polémica. Sin embargo, quedó una cierta sensación de estupefacción por la prolongación de un acuerdo que finalmente llegó por una cifra similar a una mid-level exception. Una de dos: O Varejao pedía más y bajó sus pretensiones en diciembre o los Bobcats obligaron a los Cavaliers a decidirse a pagar lo que no querían.
Por desgracia para Gordon, no parece haber un tercer equipo que pueda entrometerse.
Rechazó por dos veces la oferta de renovación de Chicago Bulls por considerarla demiasiado baja. La franquicia no podía aceptar lo que pedía el jugador, unos 13 millones por temporada, porque situaba a los Bulls por encima del límite del impuesto de lujo. El verano pasado ofrecieron 50 millones por 5 años y este verano llegaron a ofrecer 58 millones por 6 años. En vista de la situación, pidió que la franquicia negociara un sign-and-trade. Tras mucho negociar con distintos equipos, esta opción, aunque posible, cada vez es menos probable. Siendo agente libre restringido como es, sólo una franquicia está actualmente en condiciones de ofrecer un dinero que los Bulls no puedan igualar (ya que sólo pueden ofrecer la mid-level exception, unos 5'6 millones el primer año). Únicamente Memphis Grizzlies podría darle al escolta de 25 años lo que pide. No obstante, los Grizzlies buscan un ala-pívot. Para tener un Gordon, ya tienen un OJ Mayo y un Rudy Gay. No necesitan más anotadores exteriores.
Todos los agentes libres restringidos tienen una qualifying offer (QO.) ofrecida por la franquicia como parte final del contrato anterior que acaba de finiquitarse. Con esa oferta, la franquicia se reserva el derecho de tanteo sobre el jugador. La cuantía de la Q.O. varía en función de ese contrato terminado. En el caso de Gordon, es de 6'4 millones de dólares. Aceptando eso, el jugador sería agente libre sin restricciones el verano que viene, pudiendo negociar con cualquier franquicia e incluso con algún equipo europeo.
Precisamente esa última opción ha quedado descartada por una razón. Al volver de Europa seguiría siendo agente libre restringido con los Bulls y no quiere que se repita la situación. El verano que viene tendría libertad de elección.
Los Bulls están a punto de comenzar la pretemporada y le dan hasta el miércoles para que se decida. Las consecuencias de traspasar esa fecha son todavía impredecibles ya que eso no liberaría a Gordon. Desde la directiva se piensa que el mercado está cerrado para Ben salvo que ellos renuncien a la QO, cosa que no van a hacer porque sería regalarlo.
Parece que la pelota está en el tejado del jugador. Pero no olvidemos que Anderson Varejao alargó las negociaciones hasta principios de diciembre, cuando Charlotte Bobcats decidió hacer una oferta que el brasileño aceptó y precipitó que Cleveland Cavaliers la igualase y lo retuviese, acabando de golpe con toda polémica. Sin embargo, quedó una cierta sensación de estupefacción por la prolongación de un acuerdo que finalmente llegó por una cifra similar a una mid-level exception. Una de dos: O Varejao pedía más y bajó sus pretensiones en diciembre o los Bobcats obligaron a los Cavaliers a decidirse a pagar lo que no querían.
Por desgracia para Gordon, no parece haber un tercer equipo que pueda entrometerse.
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Actualización:
En declaraciones más recientes, de última hora del domingo, Gordon afirma que estará en el training camp, con lo que prácticamente se confirma que aceptará la QO. de 6'4 millones.